ya embarcados y con el horizonte a pleno rio y selva, este particular capitán de barco nos invitaba todos los dias a que lo acompañemos a realizar su trabajo, manejar el barco... curioso por el futbol argentino, pero por muchas otras cosas mas también, como ser política, economía, religión y demas, compartimos buenos atardeceres al timon de la balsa mientras esquivabamos camalotes del tamaño de una casa. La tripulacion toda se despidio de nosotros con abrazos y nos encomendaron a "Deus" para que todo fluya como esa balsa infinita del amazonas... seguramente en este momento compañeros, Fortunato y los demas tripulantes se encuentran navegando alguno de los miles de recovecos que tiene ese monumental rio, el rio amazonas...y haciendo lo que mejor se puede hacer en esa ruta, pensar, pero sentir...
viernes, 4 de agosto de 2006
gracias a Fortunato y la tripulacion del Janau VII
Publicado por dieGO! en 9:00